Gabriel Celaya

18 ago 1967

VERSOS DE BAEZA

Ocurría algo raro.
Conocía a todo el mundo. Nos dábamos abrazos.
Nadie decía nada. ¿Para qué si era claro?
Tan claro como raro,
tan puesto en cierta luz de un mundo diferente
era hallar mil amigos
perdidos por provincias, perdidos por distingos
chiquitos que Machado fundía en su pureza.
¡Estábamos unidos,
unidos en un acto que era más que un recuerdo!
Sabíamos que pronto cada uno volvería
a su lugar, su tiempo,
su idea personal como a una luz o un llanto,
y yo me preguntaba:
“¿Cómo logra esta unión don Antonio Machado?”

Lo que faltaba. Precedido de La linterna sorda y Música de baile, Barcelona, José Batlló Editor, col. El Bardo, 1967.