Archivo | 18 agosto, 1991

Juan Martínez de Úbeda

18 Ago 1991

MI CANTAR

De Úbeda a Baeza
-loma de las dos hermanas-
Baeza, pobre y señora.
Úbeda, reina y gitana.

A. MACHADO

I

Te llama reina y gitana
la boca azul del poeta,
y yo te llamo ¡mi pueblo!,
con voz que ahoga una pena.

Olivares y olivares.
Loma parda de mi tierra.
Torres altas. Cielo claro.
Rancio olor de piedras viejas!

Te quiero porque tú eres,
mi hogar, altar y maceta.
Altar de mi madre santa,
hogar de mis horas tiernas,
maceta de mis amores…!
Úbeda mía ¡Mi Tierra!

II

Caminito de olivares
y de viñas va a Baeza!
Cuántas veces he pisado
santamente tus veredas!
Llevaba en mis manos niñas,
anda que anda, mi talega
y en ella iba la sotana
con lamparones de cera,
la blanca sobrepelliz,
el bonetillo y la beca…!
Camino del Seminario
he corrido tus veredas,
ahorrándome, granujilla,
la plata de unas pesetas…!

***

Desde el León ya veía
tus torres altas, Baeza.
Y seguía tu camino
de olivares y de eras,
llevando una copla blanca,
casi mística, en mi lengua…!

***

El Arca del Agua. Sol…!
Después…, umbrías callejas.
Yerbecilla en las junturas
de adoquines y de piedras,
repicar de cien campanas,
pasos cortos de las viejas,
y facas de luz solar
cortan escudos y piedras
en la sartén de la Plaza
solitaria, muda y vieja.
La antigua Universidad.
El Seminario…! Señera
la Catedral en el fondo,
envuelta en sombras añejas…
¿Dónde está tu poderío?…
¿Dónde, dónde tu grandeza?…

III

Baeza y Úbeda ¡Hermanas,
como las llama el poeta!
Señora la una esconde
vestigios de su grandeza,
y viste un velo de sombras
queriendo acallar su pena…

Mi Úbeda, en tanto, alegre
vive sus horas de fiesta…

Lleva prendido en el pelo
clavel gitano de seda,
y tocas de glorias vivas
le cubren la piel morena.

En la voz el ala. Antología poética de Juan Martínez de Úbeda, introducción y selección de Manuel Urbano, Jaén, Diputación Provincial, 1991, pp. 16-18.

Juan Martínez de Úbeda

18 Ago 1991

HOMENAJE A MACHADO

Yo te busco, maestro, entre olivares
y soñando camino de Baeza.
En aquella humildad era grandeza
el lento paso que creó cantares.

¿Qué tejía tu voz en los telares
del paisaje andaluz si no belleza?
La gloria de después -que ya no reza-
te tiñe de vejez los aladares.

Pero dejas tu verso —relicario
de dulces soliloquios— y el amigo
genial que yendo solo iba contigo,

ya le habla al Señor como esperaba.
Tú lo has dicho, maestro, en el breviario
de tu fe que, negando, confesaba.

En la voz el ala. Antología poética de Juan Martínez de Úbeda, introducción y selección de Manuel Urbano, Jaén, Diputación Provincial, 1991, p. 22.