Aspectos históricos y sociales

BAEZA EN LA ÉPOCA DE ANTONIO MACHADO

Población y situación social

Baeza entre 1912 y 1919 contaba con una población de alrededor de 16.000 personas. En el censo de 1900 se recogen 14.3791 con una población en el extrarradio de 1731 y ya en 1913 contaba con 15.843 habitantes2. Los periódicos Diógenes y Baeza3 hablan de 16.000 habitantes en 1917.

En realidad hay un crecimiento natural en las dos primeras décadas del siglo ya que la tasa de natalidad era muy elevada,4 por encima de 35 por mil y la de mortalidad se hallaba en torno al 25 por mil, salvo el año de 1918 con la importante epidemia de gripe que hizo subir esta tasa por encima del 35 por mil. Por lo tanto ese crecimiento vegetativo se irá concretando en un mayor número de jóvenes que aumentará la oferta de mano de obra jornalera. También es de destacar en Baeza la existencia de numerosos niños que vagabundean o trabajan y no asisten a las escuelas a pesar de un bando municipal en el sentido de que acudan a las mismas. Aparece en las Actas de Cabildo del Archivo Histórico Municipal así como en la prensa del momento referencias concretas. De esta manera en el semanario Baeza5 en 1917 se decía: “Apena ver esa multitud de niños, de cuatro a diez años, recogiendo estiércol de las calles, recolectando hierba en los campos o impidiendo la circulación con sus juegos en los sitios más céntricos”.

La mayor parte de la población en 1910 estaba dedicada como en la provincia al sector primario6 con un 75,9 %, 15, 5 % al secundario y 8,5 % al sector servicios. Producía abundante aceite y poseía algunas pequeñas industrias de aguardiente, curtidos, calzados, jabón, chocolate, electricidad…

La Gran Guerra europea, entre 1914 y 1918, constituyó un gran estímulo comercial para España ya que permitió un crecimiento muy notable de las exportaciones de todo tipo. Sin embargo provocó en nuestra zona un crecimiento inusitado de los precios de los alimentos que sufría directamente y con mayor agudeza la población jornalera. En el periodo de la Guerra mundial son continuas en la documentación municipal y en la prensa local las referencias a la llamada entonces crisis de las subsistencias. Se observa un crecimiento vertiginoso del precio del trigo, del aceite y de la carne y una elevada conflictividad social: recordemos que al lapso 1918-1920 se le reconoce en nuestra historiografía andaluza como el trienio bolchevique.

No es de extrañar por tanto la existencia de numerosos casos de pobreza, de miseria, sin duda, si tenemos en cuenta los jornales tan bajos que percibían los braceros, incluso algunos empleados municipales, ya que muchas veces no llegaban ni a 2 pesetas diarias7 (cuando un litro de aceite llegó a costar 1, 60 pesetas8). Durante estos siete años de nuestro interés era práctica habitual hacer reparto de pan a los pobres por parte del Ayuntamiento, a veces con motivo de la feria a veces por algún acontecimiento especial. Por ejemplo, cuando murió el alcalde José León en febrero de 1914 se hizo un reparto de pan de 250 pesetas.9 o de 300 pesetas cuando vino en visita oficial el gobernador civil Antonio Acuña el 21 de abril de 191710.

El comienzo de la guerra supuso de manera rápida una paralización de la minería en el Distrito de Linares La Carolina. En la zona trabajaban muchos baezanos por lo que ya en la sesión corporativa del 13 de agosto de 1914 se solicita al estado “auxilio y medios para remediar la situación de los obreros de esta ciudad que han quedado sin trabajo por haberse suspendido casi en su totalidad las explotaciones mineras en Linares y La Carolina a causa de la guerra europea”. Habían acudido muchos parados a una de las sesiones y deciden solicitar el apoyo de Julio Burell. Esto ocurrió en otras sesiones, de hecho procuraron algún trabajo con obras en cinco edificios.

En enero de 191711 se produjeron una sucesión de temporales y se solicitaron ayudas públicas y se planteo una consulta a los mayores contribuyentes de la ciudad para que dieran trabajo a los jornaleros en paro. En marzo llegó la comunicación del diputado del distrito anunciando la concesión de 10.000 pts. para paliar la situación. Ante esto y ante la subida de los precios vemos por la documentación el incremento de conflictos sociales con huelgas y algunas manifestaciones12.

Los precios subían de manera exponencial y hay continuas referencias a que se controle el precio del pan, que se controle en la plaza su peso, también de la carne, de la leche, que se pongan gravámenes a la exportación, etc. etc.

A pesar de lo recogido aquí, es indudable que una parte de la población formada por propietarios, industriales y comerciantes tiene una mejor posición económica y en el caso de los exportadores con un crecimiento espectacular de sus beneficios. Por ello, y a pesar de ciertos intentos de las autoridades para contener los precios, los especuladores van a acaparar trigo y aceite para venderlo fuera. Son los llamados en la época agiotistas13.

En la campaña de aceituna de 1914-1915 se destapó en la prensa14 un escándalo sobre los cambios de aceituna por aceite. Los hechos resumidos eran que se habían puesto de acuerdo la mayor parte de los fabricantes de aceite para que la aceituna entregada en sus fábricas por parte de los labradores se cambiara a determinados litros por arroba. Después uno de ellos, Domingo Chinchilla, llevó una política de anuncios más agresiva y otro fabricante -“La Aurora”- denunció el hecho del acuerdo previo con lo que se puso de manifiesto el engaño. Los propietarios agrícolas de alguna manera reaccionaron. Así Lorenzo Chamorro en el mismo número de 31 de diciembre de Idea Nueva escribió el artículo “El mayor peligro de la riqueza olivarera” en el que venía a decir que era “poseer olivos y no poder elaborar su fruto en propia casa” y acababa señalando “…pero hay providencia y nos ha librado de tan terrible usura y nos ha facultado para que juzguemos nosotros a quienes tenían tratado de aprovecharse más de lo que lícitamente les correspondía de lo nuestro y le impongamos la pena que moralmente merecen”.

Las circunstancias económicas no impide que la buena sociedad de la época asista con regularidad a las múltiples funciones de teatro, zarzuela y variedades que se celebran en el Teatro Primitivo, en el Liceo, en el Nuevo Casino y, sobre todo, en el Casino de Artesanos cuya programación es muy interesante en su tiempo trayendo compañías de éxito nacional que han quedado reflejadas en la prensa local. Baste el dato del debut de la Gran Compañía de Comedias Españolas el 15 de julio de 1918. Tenía como primer actor y director a Ramón Gatuellas y primera actriz a Matilde Asquerino. Representaron la obra de Capús y Arene El adversario en los jardines de la sociedad15.

Vida política. Julio Burell y Cuéllar

La vida política se basaba en el turnismo de la restauración entre conservadores y liberales y ya en estos años de crisis del sistema aparecen los mauristas. Surgieron a partir de 1913 como una variación del Partido Conservador que en su ideario pretendían regenerar desde arriba el sistema y que según sus críticos en nuestra ciudad era «más de lo mismo». Otra fuerza política era la del Partido Reformista, partido republicano que en esos años siempre estuvo en minoría en la corporación municipal. El Partido Socialista ya tiene presencia en la ciudad y va a conseguir dos concejales por aquellos años.

El partido clave era el Partido Liberal, pues fue el que más años estuvo en el poder municipal y su figura relevante, todopoderosa e incuestionable, era la del periodista y político cordobés Julio Burell y Cuéllar (1859-1919), diputado a Cortes por el distrito de Baeza en 1905, 1907, 1910, 1914, 1916 y 1918. En 1910, 1914, 1916 salió electo sin necesidad de someterse a votación en aplicación del artículo 29 de la legislación electoral de 1910. La reforma electoral impulsada por Antonio Maura incluía este famoso artículo que decía: “En los distritos donde no resultaren proclamados candidatos en mayor número de los llamados a ser elegidos, la proclamación de candidatos equivale a su elección y los releva de la necesidad de someterse a ella”.

Julio Burell ocupó cargos relevantes en Madrid siendo los más destacados los de Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes entre 1910 y 1918, Ministro de Gobernación y de Fomento interinamente en breves periodos. Fue también elegido miembro de la Real Academia de la Lengua, aunque su muerte le impidió la toma de posesión formal. La propia Corporación Municipal había aprobado el 21 de octubre de 1916 una moción en nombre de todo el pueblo de Baeza para que la Academia lo nombrara en sustitución de José Echegaray.

Cada vez que era nombrado para un cargo las pruebas de felicitación y respeto de las autoridades locales eran de primer orden al igual que cuando éstas tomaban posesión de la alcaldía. Lo primero enviar un telegrama a Burell dando cuenta del asunto y poniéndose a su disposición16. Al poco tiempo viajaban a Madrid para despachar con él asuntos referentes a la localidad. La verdad es que Burell rindió buenos servicios a la ciudad, de manera especial en el ámbito docente con la adscripción del Instituto plenamente a los presupuestos del Estado y la fundación de la Escuela de Artes en 1911. Ambas instituciones con amplia presencia en la ciudad, relevante la del Instituto.

La Iglesia y su participación en la vida local

La iglesia tenía una importante representación histórica en Baeza a través de los canónigos de la catedral, los párrocos y por supuesto a través del Seminario Conciliar. El arcipreste en 1916 era don Tomás Muñiz de Pablos.

Había una imbricación institucionalizada de las autoridades locales y eclesiásticas con presencia municipal en las grandes solemnidades del Corpus, la Inmaculada, o la fiesta de la Natividad de la Virgen María en la Catedral y en el Santuario de la Yedra, etc. pagando el Ayuntamiento de su cuenta en muchas ocasiones la celebración. Así en la sesión de 29 de enero de 1912 acordaron por unanimidad de los concejales asistir a la festividad de la Purificación de la Virgen María a celebrar en la Catedral el 2 de febrero y se comprometieron a facilitar la cera necesaria de conformidad “con la concordia que viene establecida entre los cabildos catedral y municipal aprobada en sesión de primero de abril de 1899”. Esto se irá repitiendo en el tiempo.

La Semana Santa, El Corpus, la feria de mayo, las fiestas de septiembre en torno a la Yedra y los carnavales eran las fiestas tanto sociorreligiosas como civiles más señaladas.

Ciudad histórica en decadencia e inicios de la protección legal de su patrimonio

Nuestra ciudad presentaba un perfil de ciudad histórica notable pero en franca decadencia física en sus espacios más antiguos y emblemáticos. Lo vemos en las fotografías de la época y en algunas descripciones ya desde el siglo XIX. Es un poco lo que ve Antonio Machado a su llegada, también lo destaca Federico García Lorca en 1918 en el capítulo “Baeza, ciudad perdida” que le dedicara en su primer libro17.

Comienza aunque obligados en gran medida por las circunstancias la conservación legal del patrimonio histórico. Así ocurre con la declaración como Monumento Nacional en julio de 1917 del edificio del palacio municipal, la antigua Cárcel y Casa del Corregidor y que provocó grandes muestras de reconocimiento a Julio Burell. También se salvó de la piqueta el edificio de las Escribanías y Sala de Audiencia. Este edificio plateresco, de larga historia tuvo sus riesgos con algún derrumbe parcial. Estuvo igualmente encalado como todos hemos visto en fotos de fines del XIX y comienzos del XX. No obstante la declaración oficial como Monumento en 1919 con un informe del arquitecto e historiador del arte Vicente Lampérez y Romea contribuyó a que se le prestara más atención. Unos años más tarde, en 1925, siendo Alcalde el Señor Garrido Robles se plantearon las labores de desencalado. La declaración vino motivada por la venta en 1919 a un particular que quería demolerla. Hubo una cierta movilización y al final el Ayuntamiento la adquirió en 1919. Han quedado muchas referencias documentales en el Archivo y en la prensa así como en la Comisión de Monumentos de Jaén en el Archivo General de la Administración.

En San Francisco también intentaron comprar el retablo a su dueño entonces Miguel Gallego, primero por 4000 pts y luego por 20.000 pero se pudo frenar. En 1917 se vino abajo el frontón triangular con óculo moldurado en medio que presidía la portada principal y que podemos en fotos de la época.

Hay otras actuaciones, otras referencias en este sentido, como por ejemplo la idea de crear un museo. De hecho se nombra director al profesor Juan García de Lara el 24 de enero de 1917 y se quiere destinar el edificio de las Escribanías. Anteriormente, en 1913 se pensó en la Escuela de Artes y de hecho se aprueba alguna resolución en 1914 para trasladar allí materiales del antiguo cuartel de San Andrés. También en setiembre de 1916 se autoriza que se lleve piedra de este edificio para las obras que hacía el Seminario.

En fin hay otros edificios que son objeto de atención: se emprenden obras de restauración en San Ignacio en 1917 por suscripción popular o se hace alguna intervención, también en ese año, en la fuente de Santa María.

Veamos con algo más de detalle algunas notas de aspectos relevantes de la ciudad. Notas que nos permitan conocer un poco mejor aquellos años de los que nuestra historiografía prácticamente no se ha ocupado.

Los políticos

Son relativamente pocos los políticos que ejercen en este periodo, no más de dos docenas procedentes de propietarios, profesores, algunos de profesiones liberales y algunos líderes obreros.

De los liberales destacan Francisco de Paula Acuña Martínez de Pinillos, Gaspar Robles Arévalo o Victoriano José Moreda Carasa; de los conservadores José León Sanz que falleció en 1914 siendo alcalde o el conocido por los machadianos Adolfo Almazán Anillo del que no he encontrado la adscripción concreta. Sin embargo, al sustituir al conservador José León en la alcaldía y teniendo en cuenta las elecciones municipales de 9 de noviembre de 1913 es bastante seguro que el boticario y profesor de gimnasia perteneciera al Partido Conservador. A éste también pertenecía el secretario del Instituto Antonio Parra González. Desgajado del conservador surgió el Partido Maurista cuyos principales representantes fueron Antonio Carvajal Bo o el sr. Puche Garro. Siguiendo el espectro político encontramos a José Cejudo Vargas, fundador del semanario Idea Nueva, que formaba parte del Partido Reformista, partido de inspiración republicana a la que también pertenecían Francisco Moreno López o Antonio Vinuesa López. Se cerraba el abanico político por la izquierda con el Partido Socialista. A él se adscribía el concejal Cristóbal Caballero López, Presidente del Centro Obrero socialista o el joven Manuel Acero Montoro, Presidente de la Juventud socialista y ya concejal en esta etapa.

La prensa

La influencia política se ejercía de diversas maneras pero la utilización de la prensa era una de ellas. Bien de una forma clara y abierta como fue el caso del semanario El Liberal de Baeza, órgano del Partido Liberal que se publicó en 1910 y 1911, al menos los cinco ejemplares que yo he podido manejar18. Estaba dirigido por un consejo de redacción y se imprimía en Artes gráficas de la calle Magdalena, 15.

Otra cabecera semanal fue El Norte andaluz que figura como independiente de información y noticias. Su director y propietario fue Antonio López Maza y se editaba también en la calle Magdalena, 15. Al menos tuvo de vida dos años: 1911 y 1912. He podido acceder al número 17 del año II de 26 de marzo de 1912 y leyendo sus páginas con detenimiento se comprueba que apoya de manera nítida al Partido Liberal.19 Con este periódico se cortan este tipo de publicaciones hasta que en 1914 aparezca Idea nueva. Por ello no es de extrañar que cuando el poeta llega a la ciudad en noviembre de ese año se queje en su carta de junio de 1913 a Miguel de Unamuno de que ni prensa se edita en Baeza. Como vemos llevaba razón en ese momento pero tan sólo en ese preciso momento.

Idea nueva se mantuvo como mínimo tres años y son muy pocos los ejemplares que han quedado, al menos al día de hoy. El hispanista Ian Gibson en su monumental biografía sobre Antonio Machado lo pone de relieve así 20: “Esperemos que este perdido tesoro hemerográfico sea desenterrado algún día para bien de Baeza y de los estudios machadianos”. Yo he podido rescatar, aparte del número 53, el 47, el 77 y el 135 con lo que algo de más luz tenemos. Precisamente presentamos en este catálogo un artículo de Antonio Machado publicado en el número 77, de 5 de agosto de 1915, bajo el título “D. Leopoldo de Urquía”.

Idea nueva. Semanario reformista, representaba de alguna manera los principios del partido republicano. Lo dirigía José Cejudo Vargas y se editaba en la imprenta de Manuel Alhambra.

Otra cabecera notable fue Diógenes Semanario independiente21que se editó también en la imprenta Alhambra como mínimo entre 1917 y 1918. Lo dirigía Luis Madroñero. Su contenido es informativo y con numerosos comentarios como la sección Píldoras para alguna actuación municipal pero proclive al Partido Liberal. Era extremadamente irónico y crítico con el semanario Baeza. Éste se subtitulaba Semanario independiente, defensor de los intereses locales y representaba a la corriente maurista. Se publicó en dos épocas, en 1905 y en 1917 y como mínimo hasta comienzos de 191822. Lo dirigía Pedro L. Navajas y se editaba igualmente en la imprenta de Manuel Alhambra.

Por último, El hombre libre. Semanario independiente23 del que sólo he podido disponer de un ejemplar de 26 abril de 1919. En la entrada del mismo se adscriben claramente a un sector político. Anotan: “No ignoran nuestros lectores que es este periódico republicano y socialista lo cual dados los tiempos que corren y la altura de inmoralidad que han alcanzado los partidos monárquicos, el ser republicano y socialista equivale tanto como ser moral y justiciero”. Debió publicarse en la imprenta Sancho Adam de Úbeda a juzgar por la inserción de un anuncio de la imprenta, lo cual es un indicio razonable de que se editaba allí.

Estos semanarios aquí brevemente descritos mantuvieron posiciones que aparte de informar provocaban polémica e influían en sus correligionarios. Hay que reconocer que permiten una cierta inmersión en la época, complementaria a la información del Archivo y a veces más nítida.

Vida municipal

A veces las noticias de la ciudad o ciertas polémicas tenían su reflejo en la prensa nacional. Una muestra la tenemos en El socialista24 de 13 de setiembre de 1916. En él se cuenta de manera muy crítica que al concejal socialista Cristóbal Caballero no lo dejó el alcalde asistir a un juicio administrativo de Consumos. Esto provocó un roce político intenso en la sesión del día 30 del mismo mes. Las fricciones con este mismo concejal y las tensiones sociales de 1917 con manifestaciones y otras protestas llevaron al procesamiento y suspensión de asistencia al pleno del concejal citado un par de meses25.

El Ayuntamiento estaba conformado por 19 concejales que se elegían por mitades cada dos años. Por lo tanto en principio los alcaldes se elegían para un bienio. El sufragio era universal masculino y en ocasiones se alteraban los resultados o al menos se intentaba. Así en una ocasión el alcalde tuvo que mandar detener en un distrito electoral a cuatro personas en las elecciones locales de noviembre de 1917 que allí estaban por el Partido maurista y que se dedicaban a comprar votos.26

La ciudad estaba dividida electoralmente en cuatro distritos por los que se elegían concejales. Eran San Andrés, San Pablo, El Salvador y El Sagrario. Después, una vez constituida la Corporación, se nombraba un teniente de alcalde responsable por cada uno de ellos.

Los alcaldes que tuvo la ciudad en el tiempo al que nos referimos fueron siete27. Si los citamos por orden cronológico en primer lugar Antonio Malo Águila, del Partido Liberal, tomó posesión en la sesión del 4 de mayo de 1912. Renunció en el verano de 1913. Victoriano José Moreda Carasa, también liberal fue nombrado como alcalde accidental el 19 de abril de 1913. Le sigue Gaspar Robles Arévalo, liberal, nombrado el 1 de setiembre de 1913. Continúa José León y Sanz, conservador, elegido concejal el 29 de noviembre de 1913 y toma de posesión como alcalde el 1 de enero de 1914. Fallece en Madrid 2 de febrero de 1914.

Adolfo Almazán Anillo. Se le nombró como alcalde accidental el 2 de febrero de 1914 y como titular fue nombrado por Real Orden de 10 de febrero, tomó posesión del cargo el 21 del mismo mes y lo ejerció hasta el 31 de diciembre de 1915.

Francisco de Paula Acuña Martínez de Pinillos, liberal, preside el consistorio desde el primero de enero de 1916 hasta julio de 1917 en que renuncia. El médico conservador Juan Martínez Poyatos ejerce desde el 21 de julio de1917 al primero de enero de 1918. Por último, el liberal José Moreda Carasa (su primer nombre era Victoriano como he anotado antes pero la mayor parte de las veces aparece en la documentación como José). Dirigió la presidencia municipal desde primeros de enero de 1918 y siguió durante 1919.

En la primera sesión de cada nueva Corporación se nombraban los integrantes de las Comisiones municipales. Eran diez: De Hacienda, Presupuestos y Cuentas, Directiva e Inspectora de Consumos, Directiva del Hospital, Beneficencia y Salud Pública, Arbitrios, Plaza, Repeso y Dirección e Inspección de la Carnicería y Matadero, Campo y Policía Rural, Obras Municipales, Ornato, Alumbrado y Policía urbana, Gobierno y administración del Pósito, Fiestas religiosas, iluminaciones y festejos públicos, Inspección del cementerio y, por último, Del personal dependiente del Ayuntamiento.

Voy a señalar en las próximas líneas alguna nota característica de diversos apartados de la gestión municipal para que de alguna manera sirva de muestra o ejemplo de aquella época. No podemos, por lo tanto, en este ámbito ser minuciosos, sólo apuntar algunas claves de orientación a pesar de disponer de una amplia documentación.

La Corporación en la sesión constitutiva de la misma fijaba una reunión semanal que habitualmente era el jueves a las 11 horas pero por incomparecencia se llevaba a cabo los sábados.

El presupuesto y reconocimientos

En cuanto al presupuesto estaba dividido en capítulos: Gastos del Ayuntamiento, Policía de seguridad, Policía urbana y rural, Instrucción pública, Beneficencia, Obras públicas, Corrección pública, Cargas, Imprevistos y Resultas. De éstos el de Cargas solía ser el mayor y le seguía el de Gastos del Ayuntamiento, Beneficencia, Policía urbana y rural, Obras públicas e Instrucción Pública. Mensualmente se tenía que aprobar la disposición de fondos para los gastos del mes siguiente. El presupuesto de 1912 quedó aprobado en la sesión del doce de enero con unos ingresos previstos de 409.862,69 pesetas. y unos gastos de 387.601 pesetas. por lo que se preveía superávit. Sin embargo tres años después, en 1915 quedó aprobado28 con unas partidas globales de 259.899,35 pesetas. de ingresos y 276.230,36 pesetas. de gastos lo que hacía un déficit de 16.331,01 pesetas. También tuvo déficit el año anterior y en la sesión del 11 de abril acordaron hacer un repartimiento entre el vecindario para cubrirlo. Como se ve el presupuesto se redujo considerablemente en estos tres años. La situación económica del Ayuntamiento era muy ajustada. De hecho en varias ocasiones dentro de este periodo tienen que cesar a personal del mismo y reducir algunos servicios.

Dentro de los ingresos se contabilizaban las partidas que venían de Hacienda, los arbitrios o impuestos de diferente tipo ‒entre ellos el nuevo de alcantarillado, creado en 1915 y que afectaba a 1.006 edificios‒, también el fruto del arrendamiento de diversas propiedades rústicas como las que se poseía en Huelma o como las eras del Ejido o el aprovechamiento de los pastos del entorno de las murallas, cuyo ingreso solía ser unas 500 pesetas.

Una de las obligaciones económicas del municipio era el pago a Hacienda por el Cupo de Consumos. Tenían que hacer la recaudación y en 1914 no estaban de acuerdo con el cupo asignado para Baeza para 1915 por lo que el alcalde, Adolfo Almazán, se desplazó a Madrid y consiguió -gracias a las gestiones de Burell- reducirlo en una cantidad muy significativa: pasó de 105.684,90 pesetas. a 72.159 pesetas, por lo tanto 33.525,90 pesetas. menos29. De ello se dio cuenta en la sesión de 26 de diciembre de 191430. Fue tal la alegría por la importante reducción del tributo que a todos afectaba, pues era el fijado a los productos básicos de alimentación, que en esa sesión aprobaron una moción inusual llena de agradecimiento y que anotada decía:

“esta ciudad queda obligada a eterna gratitud para con el expresado Sr. (Burell) por el valioso servicio con que en esta ocasión la ha favorecido. Enterado el Ayuntamiento y en todo conforme con la opinión de su presidente acordó se haga constar en acta lo muy reconocida que esta Corporación queda al Ilustre Diputado Sr. Burell y que así se comunique a éste; disponiendo que a la mayor brevedad se convoque una sesión extraordinaria del Ayuntamiento para que en unión de las autoridades, Jefes de Partidos políticos, presidentes de Casinos y asociaciones y representantes del Comercio, Industria de esta población se promueva un acuerdo popular que tienda a testimoniar de manera elocuente e imperecedera el afecto, la adhesión y la gratitud de Baeza a su Diputado.

Del mismo modo el Cabildo acordó por unanimidad rendir a su Presidente D. Adolfo Almazán Anillo el tributo de gracias y estimación a que se ha hecho acreedor por el perseverante celo, inteligencia y acierto con que ha realizado las gestiones aludidas, disponiendo a propuesta del Sr. 3er Teniente de Alcalde D. Antonio Parra González, que como testimonio, aunque insuficiente de la complacencia del Cabildo se celebre en el día de mañana y por las dos bandas de la ciudad, una serenata en honor de dicho Sr. Alcalde Presidente”.

La verdad es que fue muy valorada la gestión. El mismo semanario Idea nueva en su número del 31 de diciembre de 1914 en un artículo titulado “Todos baezanos” hace las alabanzas de cuatro personajes que no habiendo nacido en la ciudad son hijos de ella por sus trabajos que la engrandecen. Así Julio Burell, Adolfo Almazán y recuerda a otros dos: Hermenegildo Giner de los Ríos que en su día pidiera la incorporación del Instituto al Estado y Leopoldo de Urquía aunque no lo cita “porque su modestia no lo consentiría”.

Baeza ya había reconocido anteriormente a Burell31. Así en 1906 siendo Director General de Obras Públicas la ciudad lo nombra Hijo adoptivo y en mayo de 1910 se le dio su nombre a la calle Ancha. En ese mismo la ciudad le compró el traje preceptivo de ministro por suscripción popular, también en ese año se le declaró Hijo predilecto por haber incorporado el Instituto a los presupuestos generales del Estado y se le pidió autorización para colocar su retrato en el salón de sesiones (es el que se reproduce en este catálogo). El reconocimiento a este prócer de la Restauración era en la ciudad unánime y su recuerdo siempre grato.

Entre otros capítulos de gastos la Beneficencia tenía una partida importante en relación al presupuesto, alrededor del 17 % de 1918 lo que hacía una cantidad mensual de 3.944,37 pesetas. 32, cantidad escasa sin embargo para las múltiples necesidades de la población sin recursos y más en esos años de carestía de las subsistencias. Se elaboraba una lista de familias pobres33 que recibirían asistencia médica y farmacéutica gratuita durante el año en cuestión. Esta lista se entregaba al médico titular de cada uno de los cuatro distritos y se les expedían a las familias unas tarjetas que le valían de acreditación.

En este capítulo hay numerosas instancias durante todo el periodo de diversos vecinos que piden un socorro económico para ir a un balneario por prescripción facultativa, normalmente a Marmolejo o a Zújar en Granada o para que le paguen el desplazamiento a Madrid para tratamiento médico. Normalmente le conceden 10 o 15 pesetas.

Otros aspectos socioeconómicos

El Suministro de alumbrado público se tenía desde 1905 contratado con Domingo Chinchilla Soto, “único fabricante y abastecedor de fluido eléctrico de esta población”. En 1915 sacaron a subasta el arrendamiento del servicio y no se presentó nadie por lo que volvieron a negociar con el concesionario y se prorrogó el contrato otros diez años34 al precio de 7.500 pesetas. anuales y con “aumento del alumbrado con lámparas necesarias en el paseo de la Estación del tranvía desde primero de mayo a primero de octubre” .

Son muchos los asuntos económicos que se podrían traer a colación a estas páginas, también en algún caso por la largueza del consistorio. Por ejemplo, cuando murió el alcalde José León en Madrid el 1 de febrero de 1914, adonde había ido por encargo municipal, se acordó35 por unanimidad abonar todos los gastos de enfermedad, entierro y funeral. Igualmente se le concedía en el cementerio la sepultura que la familia quisiera, incluso financiando el arreglo de la misma. Fijaron quince días de luto en el Ayuntamiento, asistir al entierro bajo mazas, ponerle el nombre a una calle que luego fue la Puerta de Toledo, poner una lápida en la casa en donde nació ubicada en la calle Barreras 11, que ha estado hasta hace unos años, o hacer un reparto de pan a los pobres. Todo ello supuso una cantidad notable de 1.703,05 pesetas. lo que equivalió a dos meses de los gastos del presupuesto municipal.

A veces en una necesidad como el podado de los árboles se podía buscar algunos ingresos. En este sentido se planteó en 1915 encargar la corta del arbolado de la carretera de la Yedra –que era extraordinariamente abundante- y vender la madera resultante mediante subasta36. Así se hizo y el encargo de la tarea lo tenía la persona a la que se adjudicó el asunto pero fue de tal intensidad la poda que provocó protestas de varios concejales y la creación de una comisión de trabajo para estudiar todo el tema. Los vagones de madera que sacaron, el precio del remate de la subasta, la trascendencia de la misma… han dejado una estela documental muy numerosa37.

El agua y su conducción por la ciudad era un asunto de cierto interés en aquel periodo. La mayor parte de la población se abastecía de las diversas fuentes públicas y el suministro a las casas particulares se hacía por concesión municipal aprobada en el pleno de la corporación. El caudal que se distribuía desde los depósitos municipales no debía ser muy elevado porque había quejas de que cortaban sin previo aviso los grifos públicos y se achacaba a que el encargado era remunerado por los propietarios de las casas que tenían concedida la fuente particular. En los documentos y en la prensa han quedado reflejos de esto. Igualmente hubo preocupación por la calidad del agua ya que había muchos padecimientos de estómago y en este sentido el semanario Baeza de 25 de julio de 1917 publicó el artículo “Análisis químico del agua baezana” firmado por DR. C. F. en el que, tras analizar el manantial del Arca del agua y de la Fuente del moro, llega a conclusiones halagüeñas de potabilidad. Especialmente las procedentes del Arca del agua; escribía: “En efecto, este líquido puede sin duda conceptuarse de perfectas condiciones de potabilidad por sus grados hidrométricos”. Sin embargo las conducciones por el pueblo estaban hechas de atanores antiguos de barro cocido con intersticios muy permeables por lo que a juicio del autor del artículo probablemente era la causa de la pérdida de pureza. Planteaba la progresiva sustitución de la red de tuberías por otra de hierro o cemento.

La gripe

En aquellos años se producen ciertos brotes epidémicos puntuales de algunas enfermedades que se intentan atajar. Hubo un caso de lepra en 1914, numerosos casos de sarampión en el colegio San Andrés -internado del Instituto- en 1917 como se ponía de manifiesto en el periódico Diógenes de 23 de noviembre. Criticaba que no se tomaran rápidamente las medidas adecuadas. También hubo en 1918 algunos casos de viruela.

No obstante la que sí adquirió verdadera importancia fue la epidemia de gripe de 1918. Conocida en la Europa bélica como gripe española. Se desarrolló bastante y hubieron de necesitar ayuda económica del Gobierno Civil38 que remite 400 pts. “para las atenciones que origine la epidemia gripal reinante”. Sin embargo los medios que tenían eran insuficientes por lo que el 16 de noviembre acordaron destinar 1000 pts para hacer frente a los gastos de atención sanitaria, “dejando expedito el camino a la iniciativa particular, de quien hay que esperar fundadamente que, como en toda ocasión análoga, contribuya con lo que sea necesario”. Se impuso una cuota a los contribuyentes particulares para allegar fondos para el problema y se constata que algunos de ellos se habían negado a abonarla por lo que aprobaron hacer una lista de los mismos. Entre las medidas que adoptan para las familias pobres invadidas por la gripe están el suministrarles leche y otros alimentos de primera necesidad. Por ello pedían a los cabreros que le pusieran un precio módico a la leche adquirida para los pobres y aquellos en compensación solicitaban que les permitieran sacar el ganado a pastar por los caminos del municipio.

El sistema de ayudas debió provocar algunos casos de picaresca y abusos con los vales distribuidos. También adquirieron algunos bidones de zotal para las dependencias municipales, el Instituto y el Seminario para una desinfección. Por supuesto los centros de enseñanza se habían cerrado en octubre y todavía mediante oficio de 18 de noviembre el alcalde no autoriza la vuelta a las clases ni al Instituto ni a la Escuela de Artes.

La finalización de la epidemia fue acordada oficialmente por el cabildo el 25 de enero de 1919 con agradecimiento a los médicos por su tarea y a otro personal del hospital.

La mendicidad

Los casos de mendicidad eran muchos en la ciudad en todos estos años. Así en la sesión de la Corporación de 29 de junio de 1912, acordaron crear una oficina llamada Negociado de extinción de la mendicidad para que llevara un registro de pobres y mediante bonos pudieran atender a los más necesitados.

Hay numerosas referencias sobre los mendigos que incluso vienen de fuera. Por eso en una sesión de 1914 el primer teniente de alcalde, Juan Martínez Poyatos, propuso que se adoptasen medidas encaminadas a evitar que “esta ciudad sea invadida, por el número extraordinario de mendigos que en la actualidad vienen de pueblos cercanos a esta población…” De este tenor es también la denuncia que el concejal José Palomares Roa presenta a la Corporación en la sesión de 9 de marzo de 1918. Dice que en los portales de la Botica, que siempre tiene mucha afluencia de público, les dificulta mucho el paso para los comercios allí instalados, “los numerosos niños vagabundos…que ocasionan daños en escaparates y objetos…dando también el espectáculo bochornoso de un constante clamor de blasfemias que debe evitarse a todo trance”. Lo de las blasfemias no era nuevo pues el 31 de enero de 1914 aprueban poner bandos a iniciativa del concejal Emilio Fernández del Rincón “en los que se aperciba a los muy numerosos elementos de este vecindario que practican la repugnante costumbre de blasfemar…”.

En otras ocasiones -de manera señalada cuando gobernaron los conservadores- se adoptaron acuerdos en el sentido de una búsqueda de buenas costumbres: por ejemplo, una práctica que ha llegado en nuestra ciudad hasta mitad de los años sesenta y que consistía en comer la flor de los álamos en primavera. Por eso se insta al alcalde a impedir a los jóvenes lanzar piedras a los álamos negros39 “según acostumbran en esta época del año, para derribar la flor de los mismos que llaman pan de pastor con daño para el arbolado y grave riesgo de los transeúntes” o para que los caminantes no conviertan en urinario el rincón del arco de las Escuelas “y del mismo modo para obligar a las mujeres de mal vivir que habitan en la calle inmediata de la Barbacana a que trasladen su domicilio a otro lugar, para evitar así el escándalo público”40

Nuevo cementerio

El cementerio nuevo, que se había construido básicamente en 1906 e inaugurado el 13 de enero de 1907, generaba bastante atención en la vida administrativa de la corporación. Hay múltiples referencias en estos años: acuerdos necesarios del pleno para autorizar traslados de restos mortales del antiguo al nuevo, asignación de sepulturas, continuación de ciertas obras no concluidas en el mismo, reconvenciones al guarda para que no tuviera allí animales, nombramiento de capellán, etc. En este sentido se aprobó en 1916 41el traslado de un Cristo yacente de piedra de mérito artístico desde el cementerio viejo ubicado junto a San Ignacio a la iglesia de San Andrés “entregándolo al Sr. Cura Párroco en depósito… y que estará siempre a disposición del Ayuntamiento”. Otras veces se cedían sepulturas gratuitamente como la facilitada a los familiares del médico Cipriano Alhambra por su labor42. El Ayuntamiento fijaba a las dos empresas funerarias el arbitrio –impuesto- que habían de pagar al mismo anualmente y las dejaba libres de la intervención municipal. En 191943 se dispuso que pagaran 75 pesetas: 45 “Nuestra Sra. del Carmen” y 30 “Nuestra Sra. del Alcázar” y se fijaban los precios de los servicios fúnebres según el coche o la categoría de los mismos44.

No faltó en 191945 una crítica del estado del cementerio civil formulada por Rafael Mira Molina frente al cementerio católico “esmeradamente cuidado, limpísimo… una impresión satisfactoria de buen gusto”. Cuando accede al civil anota: “Mi impresión primera es de terrible desencanto. Todo lo que en el católico es cuido y limpieza, en el civil es abandono, desidia, mal cuido, allí la yerba crece en un alarde de libre albedrío, ni una flor, ni un ciprés plantado por piadosas manos, que obrando por orden de una autoridad celosa, hicieran menos triste, menos solitario aquel sitio”. Le formula al alcalde una petición de mayor atención y decoro.

Otros asuntos debería traer aquí como el desarrollo de la implantación del Tercer Depósito de Caballos Sementales y la consiguiente incorporación al mismo de parte de la calle Angosta Compañía, el ofrecimiento municipal con propuesta de varios usos del edificio y solar del llamado cuartel de San Andrés -el actual Centro Carmen de Burgos- al Estado, la solicitud del teléfono urbano, el parque del vivero, las diferentes mociones que sobre asuntos nacionales adopta en estos años el Ayuntamiento, el desarrollo de la feria de mayo con sus corridas de toros a beneficio –a veces negativo- del Hospital de la Concepción o la tómbola benéfica para el asilo de ancianos San José. Por supuesto la Semana Santa, que dentro de la austeridad de la época, tenía su importancia y a la que se ha tratado en otros lugares, las fiestas del carnaval, la tradicional celebración del Corpus…O cómo el 22 de agosto de 191446 solicitan que la Estación de ferrocarril volviera a tener el nombre de Baeza ya que el día 15 del mismo mes MZA avisaba de que se cambiaba por “El Arquillo”, nombre de un paraje cercano, al tener la propia ciudad la estación del tranvía47. Hasta el 10 de enero de 1917 se mantuvo ese nombre un tanto estrafalario.

No quisiera terminar esta aproximación sin dar una nota sobre el director del Instituto don Leopoldo de Urquía. Persona querida y apreciada como se pudo comprobar con motivo de su fallecimiento el 26 de Julio de 1915. El semanario Idea nueva le dedicó su portada del número del día 5 de agosto y diversos artículos en que se valoraba su gestión al frente del Instituto. Su obra de impulso a la institución y la creación de un colegio o internado llamado de San Andrés en la zona de la Casa de los Capellanes -en el propio edificio-. Funcionó desde 1904 a 1920 y con las cuotas de los alumnos financiaba el centro, antes de adscribirse al Estado. Se conservan numerosos documentos sobre el internado.

El Ayuntamiento aprobó en su día dedicarle una calle, cosa que no llevó a cabo posteriormente, a pesar de que el concejal y secretario del Instituto Antonio Parra lo recordó en alguna sesión posterior. El poeta lo apreciaba como amigo y así lo escribió en el referido semanario.

Antonio Machado vivió en este poblachón –como a veces lo denominaba en sus cartas- vinculado a la sociedad de su tiempo y tras su primera impresión negativa se vincula con amigos y compañeros. Las tertulias de la rebotica así nos lo dicen pero también su pertenencia como socio transeúnte al Nuevo Casino donde -por cierto- figuran también como socios otros profesores del Instituto. Incluso en 1917 se hace socio de la Cruz Roja que acababa de fundarse en la localidad. Esta pequeña ciudad -también la época con sus circunstancias históricas- no era el mejor lugar para un hombre que había vivido en París y en Madrid: sin embargo propició que su mundo interior, su obra creativa escrita aquí fuera muy significativa, en algún poema absolutamente excepcional.

JOSÉ LUIS CHICHARRO CHAMORRO

Doctor en Historia. Consejero del Instituto de Estudios Giennenses

Bibliografía

Cuadros Trujillo, Francisco, Arquitectura ferroviaria en la provincia de Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, 2008.

García Lorca,Federico, Impresiones y paisajes, 1918, Granada: [s. n.], [1918] (Tip.-Lit. P.V. Traveset).

Garrido González, Luis, coord., Nueva historia contemporánea de la provincia de Jaén (1808-1950), Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, 1995.

Gibson, Ian, La vida de Antonio Machado. Ligero de equipaje, Madrid, Aguilar, 2006.

Orzáez Fernández, Diego, Las calles de Baeza, Baeza, 2000.

1 Acta de Cabildo de 25-4-1914. Archivo Histórico Municipal de Baeza. En adelante: AHMB.

2 Portfolio fotográficode España. Baeza, Cuadernillo Núm. 76, Barcelona, 1913.

3 Baeza, Año I, Nº 39, 10 de octubre de 1917 (ejemplar de la colección de Juan Antonio Salcedo Gámez).

4 Nueva historia contemporánea de la provincia de Jaén (1808-1950), Luis Garrido González, coord., Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, 1995, p. 353.

5 Baeza, Año I, Nº 22, 6 de junio, 1917(ejemplar de la colección de Juan Antonio Salcedo Gámez).

6Op. cit., p. 259.

7 Acta de Cabildo de 9-11-1918. AHMB. Se propone que ningún empleado municipal cobre menos de 2 pesetas diarias.

8 Diógenes, año II, Nº 32, 19 de julio de 1918. Colección citada.

9 Acta de Cabildo de 16-5-1914. AHMB.

10 Baeza, Año I, Nº 16, 25 de abril de 1917. Colección citada.

11 Actas de Cabildo de 27-1-1917, 10-31917. AHMB

12 Actas de Cabildo de 25-8-1917, 23 -2-1919 y 8-3-1919. AHMB

13 Diógenes, año II, Nº 32, 19 de julio de 1918. Colección citada.

14 Idea nueva, año I, número 47 31-12-1914.

15 Diógenes, año II, Nº 31, 9 de julio de 1918. Colección citada.

16 Acta de Cabildo de 1-1-1916. AHMB. Después de tomar posesión como alcalde -Francisco Acuña- y los nuevos concejales aprueban lo que sigue: “Por considerarlo de indiscutible prioridad el Sr. Alcalde Presidente propuso a la Corporación acordarse dirigir un mensaje de salutación al Excmo. Sr. Don Julio Burell y Cuellar, Ministro de Instrucción y Bellas artes, Diputado a Cortes por este Distrito, propuesta que se acogió con unánime complacencia, acordándose ponerla en práctica por medio del telégrafo y sin pérdida de tiempo”. Cuando el nuevo alcalde era del Partido Conservador se remitía, junto al telegrama señalado, otro al líder de su partido en la provincia que era José del Prado y Palacio, entonces subsecretario de Gobernación, como vemos en el Acta de 1 de enero de 1914.

17 Impresiones y paisajes, de Federico García Lorca, 1918 Granada: [s. n.], [1918] (Tip.-Lit. P.V. Traveset)

18 Colección CITADA. Ejemplares: año I, Nº 83, 18-12-1910, Año II, Nº 47, 21-6-1911, Año II, Nº 51, 2-8-1911.Año II, Nº 53, 4-9-1911.Año II, Nº 56, 2-10-1911.

19 Esta pieza junto a las que citaré más adelante pertenecen a la misma colección citada. Aparte he podido manejar algunos ejemplares más del semanario Diógenes en la biblioteca del Instituto de Estudios Giennenses.

20 La vida de Antonio Machado. Ligero de equipaje, Madrid, Aguilar, 2006. Nota 93. p. 677. Él ha manejado los números 53, 118 y 135 y da cuenta del 104 que posee el Instituto de Estudios Giennenses.

21 He podido utilizar, de la colección privada ya citada, los números 11 de 1917 y 17, 20, 21, 22, 23, 27, 28, 29,30, 31,32 y 33 de 1918. Y del Instituto de Estudios Giennenses, procedentes de Rafael Laínez Alcalá, los números 7, 8, 9, 10, 12, 13, 14, y 15 de 1917 y 18 y19 de 1918.

22 He podido leer, de la colección privada ya citada, los números XIII especial de Semana Santa y el 16, 19, 22, 26, 29, 31, 32, 34, 35, 36, 39, 41 y 44 de 1917 y de 1918 el número 52.

23 He accedido, de la colección privada ya citada, al número 16 de 26-4-1919.

24 El socialista, 13-9-1916, p.2.”Feudos del caciquismo. Un monterilla de cuidado. Los hay frescos, pero como éste, pocos”

25 Actas de Cabildo 6-9-1917 y 22-12-1917. AHMB

26 Diógenes, año I, Nº 11, 23-11-1917.

27 Diversas Actas de Cabildo 1912-1919. AHMB

28 Acta de Cabildo de 9-1-1915. AHMB

29 Idea nueva, año I, número 47 31-12-1914.

30 Acta de Cabildo de 26-12-1914. AHMB

31 Diego Orzáez Fernández, Las calles de Baeza, Baeza, 2000. pp. 205-207.

32 Gastos de noviembre de 1918. Acta de Cabildo. AHMB.

33 Acta de Cabildo de 8-2-1919. AHMB

34 Acta de Cabildo de 18-3-1916. AHMB

35 Actas de Cabildo de 2-2-1914 y 21-3-1914. AHMB

36 Diversas Actas de Cabildo, 27-11-1915, 1-4-1916, 11-12-1916 o 13-1-1917.

37 Actas de Cabildo de 13 y 20 de enero de 1917. AHMB. También en 1917 sacaron a subasta 840 piezas de álamo negro al precio de 0,65 pts y 66 de chopo a 0,50 pts.

38 Para ver las repercusiones de la epidemia en las Actas de Cabildo ver la 18-10-1918, 26-10-1918, 9-11-1918, 16-11-1918, 23-11-1918 y fin de la misma en la sesión de 25-1-1919. AHMB

39 Acta de Cabildo de 13-3-1915. AHMB

40 Acta de Cabildo de 10-7-1915. AHMB

41 Acta de Cabildo de 17-6-1916. AHMB

42 Acta de Cabildo de 18-10-1913. AHMB

43 Acta de Cabildo de 25-1-1919. AHMB

44 Acta de Cabildo de 25-1-1919. AHMB Copiado era así: Coche blanco de 3ª para párvulos 6 pesetas., de 2ª 20 pesetas. y de 1ª 40 pesetas. Coche negro: de 3ª de adultos 10 pesetas., de 2ª 20 pesetas., de 1ª 40 pesetas. y carroza gran pompa con 4 caballos 70 pesetas.

45 Semanario El hombre libre, número 14 de 26-4-1919. “Información de Baeza. Una visita a la ciudad de los muertos”.

46 Acta de Cabildo de 22-8-1914. AHMB

47 Francisco Cuadros Trujillo, Arquitectura ferroviaria en la provincia de Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, 2008. pp.146-147.