El Instituto “Santísima Trinidad” de Baeza

SE HACE CAMINO AL ANDAR

Para un instituto con casi cinco siglos de tradición académica, si consideramos que mantenemos el testigo en el mismo edificio de la que fue la antigua universidad de Baeza, una de sus tareas primordiales debiera ser la de recuperar, engrandecer y difundir nuestro Patrimonio. Y cuando digo Patrimonio con mayúsculas, no sólo me estoy refiriendo al tangible, al arquitectónico, documental, bibliográfico o museístico, me estoy refiriendo a ese potencial humano que década tras década va sedimentándose y enriqueciendo el bagaje de una institución educativa como la nuestra, la herencia vital y bibliográfica que legan al acervo común los profesores y alumnos que han pasado y pasan por nuestras aulas.

Conscientes de la importancia de ese legado, en colaboración con otras instituciones como el Ayuntamiento de Baeza y la Delegación Provincial de Educación en Jaén, los últimos años hemos dedicado bastantes recursos y esfuerzo en rescatar de la memoria colectiva aquellas personalidades a quienes la perspectiva de la historia atribuye un simbolismo especial, a la hora de ofrecerlas como ejemplo por lo que sus obras nos aportaron. Recientemente, hemos dedicado un curso entero a rescatar la figura del maestro Juan de Ávila, el gran rector de nuestra universidad. En el 2010, aprovechamos el centenario de su nacimiento para difundir la ilusión vital y los nuevos enfoques del que fuera accidentalmente profesor de nuestro Instituto, el gran historiador Jaime Vicens Vives. Y ahora, conmemorando que en el 2012 se cumple el primer centenario de su llegada a Baeza, recuperamos de nuevo el testimonio y la obra del gran poeta Antonio Machado Ruiz, profesor que fue de francés durante siete años en nuestro centro.

Los que tenemos el privilegio de trabajar en un entorno como el edificio renacentista de la antigua universidad, no podemos sustraernos a la presencia permanente de la memoria de los personajes que por él deambularon. De una manera muy intensa, resulta imposible deslindar el instituto del recuerdo del paso de Machado entre nosotros. La difusión de sus libros y la popularidad de sus versos hacen que recibamos una marea continua de visitas de las más diversas y recónditas procedencias. Conocer los lugares donde impartía sus clases, leer sus documentos, dejarse llevar por los paisajes que evoca en su poesía, se ha convertido en un ritual que trasciende el ir y el devenir de las modas.

Aprovechar esa motivación, que tan hondo ha calado en nuestra sociedad, y difundir los compromisos, la sabiduría y la belleza que nos legó con su vida y su obra, son los principales objetivos de nuestro apoyo como instituto en los actos que se organizan para la conmemoración del centenario de un encuentro, el que se produjo entre el poeta y esta Andalucía desconocida en la que se refugia, esta tierra del alto Guadalquivir a la que viene herido por la desgracia.

A lo largo de todo el 2012, el centro programará actividades didácticas que permitirán profundizar a nuestros alumnos y alumnas en el conocimiento de Machado. Se convocarán concursos, se harán publicaciones, se organizarán recitales, se darán lecturas poéticas… En definitiva, las dependencias del instituto se pondrán al servicio de aquellos eventos que nos acerquen al disfrute y a la comprensión de una obra como la suya, tan cercana y tan simple y a la vez tan profunda.

Esperemos que todo este esfuerzo de difusión y colaboración deje en nosotros la huella de sus versos, la estela imborrable y humilde de los que hacen camino, como ya sucediera con la Gran Semana Machadiana que organizamos en abril de 1997 en la que conseguimos la simbiosis perfecta entre la dimensión educativa, la participación popular y las más doctas investigaciones sobre su obra.

Salvador García Ramírez

Director del InstitutoStma. Trinidadde Baeza


La Universidad de Baeza

El Instituto “Stma. Trinidad” de Baeza es uno de los Institutos más singulares de Andalucía, tanto por su larga tradición académica -es el heredero de la antigua universidad fundada en el 1538- como por su emplazamiento, pues ocupa un edificio renacentista del siglo XVI en bastante buen estado de conservación.

Gracias a la iniciativa de Rodrigo López y a la financiación de Pedro Fernández de Córdoba, se crea en Baeza una universidad que empieza a funcionar al principio sólo como Colegio de Gramática. Bajo la dirección de rectores como Juan de Ávila adquirirá pronto momentos de esplendor, aunque sus inicios no estuvieron exentos de dificultades entre las que cabe destacar el episodio de los alumbrados que les llevaría a tener problemas con la inquisicion. Durante los siglos XVII y XVIII tendrá momentos de esplendor y grandeza junto con las otras universidades de Andalucía: Sevilla, Granada y Osuna. Fe de ello da el acuerdo de hermanamiento que hace con la universidad de Salamanca.

La creación del Instituto

Con el siglo XIX llega la decadencia de la Universidad de Baeza, recibiéndose el primer anuncio de supresión en julio de 1807. Tras diversos resurgimientos y cambios de titularidad, su testigo académico pasa, en el año 1875, a un Colegio de Humanidades que pronto será Instituto de Segunda Enseñanza. De su normal funcionamiento se conservan en la biblioteca minuciosas memorias de los primeros cursos, siendo por aquellos tiempos el único Instituto de la provincia de Jaén junto con el de la capital. El Instituto General y Técnico, que así se llamaba por aquella época, recogía, por lo tanto, alumnado de una amplia geografía llegando a contar en el primer tercio del siglo XX con unos 1500 alumnos. Entre las asignaturas que se impartían por aquel entonces estaban las de Latín, Castellano, Retórica y Poética, Geografía, Historia de España, Historia Universal, Física, Química, Historia Natural, Agricultura, Francés, Álgebra, Religión, Dibujo Lineal, Gimnasia, Filosofía, Literatura e Inglés, sin olvidar los Principios de Derecho y de Medicina.

En el 1912, siendo director don Leopoldo de Urquía, amigo de la infancia, llega a Baeza, huyendo de la muerte de su esposa en Soria, el poeta don Antonio Machado. Aun se conserva el aula en la que impartió clases de francés hasta 1919. En esta Andalucía alta, que tan “húmeda y fría” le pareció en un principio, ahondó sus raíces filosóficas y escribió parte importante de su obra.

Por las aulas del Instituto Nacional de Bachillerato, como llegara a denominarse después, pasaron también ilustres profesores como don Jaime Vicens Vives, creador de nuevas concepciones de la Historia, don Francisco Escolano y dona Encarnación Álvarez, quienes contribuirían decisivamente al conocimiento de la historia de la Universidad de Baeza, don José Molina Hipólito, hombre erudito que escribió las dos primeras guías histórico-monumentales de Baeza y Úbeda, don Samuel Gili y Gaya, gramático y miembro de número de la Real Academia, don José Bonilla, don Cipriano don Rafael Rodríguez-Moñino y un largo etcétera.

Entre sus alumnos ilustres, cabe destacar sucintamente a don José Yanguas Messías, ministro que fue de Alfonso XIII, don Rafael Laínez Alcalá, escritor y catedrático de la universidad de Salamanca, don Ramón La Moneda, destacado político de la II Republica, don Felipe Pita da Veiga, almirante de la Armada, don Baltasar Garzón, destacado juez de la democracia española, entre otros.

El presente y el futuro

En la actualidad, tras dos ampliaciones sobre el edificio original de la antigua Universidad, una en los años setenta y otra en el dos mil, el Instituto de Enseñanza Secundaria intenta armonizar su legado histórico, su tradición académica, con las necesidades que le demanda la sociedad andaluza actual. Es por ello por lo que su oferta educativa, además de la Secundaria Obligatoria y los Bachilleratos de Ciencias y Tecnología y el de Humanidades y Ciencias Sociales, se ha abierto a dos grandes campos: por un lado, la enseñanza Secundaria de Adultos, a la que pronto esperamos añadir el Bachillerato que dé continuidad a las diferentes promociones; y por otro lado, a los Ciclos Formativos: uno de grado medio, “Conducción de actividades físico-deportivas en el medio natural”, y otro de grado superior, “Educación Infantil”. Ambos cuentan con una gran demanda.

Además, el Instituto se encuentra inmerso en diferentes Planes y Proyectos educativos, entre los que cabe destacar: el fomento del Plurilingüismo, la aplicación de las TICs a la práctica docente, Escuelas Deportivas, Lectura y Bibliotecas, Coeducación, Escuela Espacio de Paz, etcétera. Los idiomas son una de las prioridades en nuestro currículo. En la actualidad realizamos intercambios en francés con alumnado de Carcassonne e intercambios en inglés con alumnado de Suecia. Tenemos pendiente de aprobación un Proyecto Educativo Europeo. Además de las instalaciones que todo Centro moderno necesita, como puedan ser las Aulas especificas de Tecnología, Informática, Plástica e Idiomas, pista polideportiva y gimnasio cubierto, el Instituto cuenta con unas dependencias propias de su dilatado historial académico como son: El Paraninfo; el Aula Magna; la Capilla y la torre de la antigua Universidad; la Biblioteca, que contiene más de once mil volúmenes; los Archivos, tanto de la antigua universidad como el del Instituto desde su creación; el Aula de Machado, visitada por miles de personas a lo largo del curso; y el Museo de Ciencias Naturales, que data de principios del siglo XIX y en el que destaca su colección de fósiles y minerales junto con una nutrida exposición de especies animales disecadas.

Por todo lo anterior, el Instituto es hoy motivo de visita de los escolares andaluces que participan en las Rutas de Patrimonio Educativo de Andalucía y pertenece, además, a la red española de Institutos Históricos, entre los que se considera de especial interés, tanto por la Consejería como por el Ministerio de Educación, la conservación, preservación y difusión de su patrimonio, documental, instrumental y bibliográfico. Su vitalidad y su funcionamiento simbolizan el espíritu del Renacimiento en la ciudad de Baeza, declarada por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad.

Fuente: http://www.iessantisimatrinidad.es/historiaCentro.html

 

Galería de fotos del Instituto y del Aula-Museo de Antonio Machado