Ninguna voz es la mía. I Encuentro de Poesía Joven

Ninguna voz es la mía.I Encuentro de poesía joven

20 y 21 de abril de 2012

Paraninfo de la Antigua Universidad de Baeza-IES “Stma. Trinidad”
Viernes, 20 de abril de 2012, de 18:30 a 20:30 horas.
Sábado, 21 de abril de 2012, de 12 a 14 horas.

Entrada libre hasta completar aforo.

[Antonio Machado y Baeza 1912-2012. Cien años de un encuentro]

Organización: Antonio Chicharro Chamorro

Coordinador: Antonio Alías Bergel

Ninguna voz es la mía” es el verso con el que un joven Antonio Machado rechazaba la impronta modernista imperante en la literatura de principios del siglo XX, momento en el cual el poeta andaluz todavía andaba a la zaga de la suya propia. Pero “Ninguna voz es la mía” es también el verso donde su apócrifo Juan de Mairena se apoya para elaborar una de las poéticas más importantes de la literatura española: la multiplicidad en poesía. No es sólo, pues, la justificación negativa ante cualquier identificación con aquellos poetas de su tiempo lo que denuncia Machado, más bien la carencia inventiva de estos para la concreción de otros mundos poéticamente habitables. Un pensamiento heterogeneizador que invitaba, así, a la desubjetivación –y recuerda a los tópicos “Je est un autre” de Rimbaud o al pessoano “Eu sou múltiple!”- autorial en pos de una nueva comunidad creadora. He aquí la desposesión de “Ninguna voz es la mía”, porque la idea del poeta es cantar un mundo que se desplaza desde lo propio hacia lo impersonal o, lo que es igual, de una voz individual en el colectivo que también se expresa.

_Programa

Durante los días 20 y 21 de abril de 2012 la ciudad de Baeza acogerá un encuentro de jóvenes poetas para celebrar el regreso del poeta Antonio Machado a tierras andaluzas. En este sentido el evento, que se enmarca en la programación de “Antonio Machado y Baeza. Cien años de un encuentro”, tiene también como objetivo reunir a diez de las más jóvenes y prometedoras voces del actual panorama poético nacional. Nacidos en su mayoría en torno a 1990 los poetas invitados empiezan a consolidar una voz propia y distintiva, en la que la influencia de la obra machadiana es –junto a otras manifestaciones artísticas contemporáneas y las nuevas tecnologías- un punto de partida. De ahí que, a pesar de ser publicados y premiados por prestigiosas editoriales, estos jóvenes también asumen la poesía como medio de expresión y creación libre a través de los nuevos formatos digitales. Nuevas voces, otros formatos, distintas formas poéticas. Ya sea en sus bitácoras personales o en performances poéticas (tales como el “Spoken word”, las competiciones en versos del “Poetry Slam”, etc.) su mensaje es, sin embargo, común: crear y desarrollar, desde cualquier tiempo y lugar, nuevos espacios para la poesía.

En un centro todavía por determinar y divido en dos sesiones diferentes (viernes 20 y sábado 21 de abril) tendrá lugar este programa poético, que pretende –más allá del carácter conmemorativo e institucional- ofrecer al público interesado las últimas tendencias en creación poética.

_Poetas invitados + un poema

Luna Miguel (Madrid, 1990)vive en Barcelona, donde trabaja como editora y periodista. Es autora de los poemarios Estar enfermo (La Bella Varsovia, 2010), Poetry is not dead (DVD, 2010), Pensamientos estériles (Cangrejo Pistolero, 2011) y Bluebird y otros tatuajes (Scrambler Books, 2012), una selección de su poesía traducida al inglés. También ha publicado Exhumación (Alpha Decay, 2010), nouvelle a cuatro manos junto con Antonio J. Rodríguez; ha editado la antología de poesía joven Tenían veinte años y estaban locos (La Bella Varsovia, 2011) y ha traducido El libro de Monelle, de Marcel Schwob (Demipage, 2012). Actualmente corrige lo que será su nuevo libro de poemas, Sailor’s Grave, y trabaja en la traducción, junto con Laura Rosal de Una temporada en el infierno de Arthur Rimbaud (Cangrejo Pistolero, en prensa). Su blog: lunamiguel.blogspot.com

HUMAN AFTER ALL

La muerte no puede ser experimentada ni por los vivos ni por los muertos pero sí por los enfermos. Ocurre lo mismo con la piel: cuando estoy nerviosa me la arranco de cuajo, alrededor de los dedos, hasta que sangra, pero aun así, después de tanto dolor no consigo quitármela entera. A los muertos se les arranca la piel (¿lo hace el fuego? ¿lo hacen los gusanos? ¿lo hace el tiempo? poco importa). El enfermo se pela sin dolor, se quema sin fuego, se come los gusanos. En esta misma casa hay un enfermo. Decir enfermedad es decir locura. Vivo con un enfermo que se araña los brazos, que rompe los muebles con las uñas, que me muerde el corazón con su tristeza. Está loco y enfermo, pero sólo a veces. Lo amo y lo cuido, pero sólo siempre y los fines de semana. El amor no puede ser experimentado si no estás loco, o enfermo, o muy vivo o muy muerto. Tu abuelo murió y le cosieron la boca para que no soltara pus, para que no soltara moscas, para que nadie viera su obscena cara de placer: que sólo los locos muertos gozan así… porque morir nos hace eternos, tan eternos como las olas que evaporadas son nubes y que líquidas son cáncer. Cánceres como plural de cáncer, o bien, tumor, como plural de abrazos. Alguien me enseñó a dibujar el viento y era algo parecido a esto. Una onda en mi sonrisa, pensé, o bien, amor,te he pedido perdón demasiadas veces, escribió Ferrater. El viento era esto. Nacer era esto. Morir sin morir y sin enfermedad era esto. Decirte la verdad: estoy aquí y te necesito. Decirte la verdad era esto. Observo mi propia mano en una instantánea analógica, trato de tocar mi propia mano con mi propia mano, decía, mi propia sombra con la mano y no estoy tocando nada. Pero te necesito. Tengo las uñas pintadas de rojo, o, más bien, despintadas de rojo. Mi amigo el ruso me dijo que yo no era una buena mujer. Remarcaba la erre de “eres” y de  “mujer”. Tu no “erres” una buena “mujerr” porque llevas las uñas mal pintadas. Mal pintadas y mal cortadas y me arranco la piel de alrededor, “Ferraterr”. “Morrirr”. “Mujerr”. Me siento salvaje cuando me arranco la sangre. Siento al mundo salvaje cuando la sangre cae al suelo. Quiero que nazcan hijos de esas pequeñas gotas. Que nazcan bestias marinas. Seres mitológicos. Pájaros gigantescos de esas gotas. Que baje Zeus y me folle también. Que baje hasta aquí la boca de mi loco enfermo y me haga fértil también. La vida no puede ser experimentada ni por los vivos ni por los muertos. Mamá me leía la Iliada y otras historias “para que aprendiera escenas, cuentos y vocabulario” Quieres ser periodista, me dijo, para eso tienes que conocer muchas palabras. Pobre ingenua ella ¡muchas palabras! Pobre ingenua yo ¡periodista! Respondí a mamá y ella rió algo perpleja. “Que para hablar del mundo sólo necesito conocer la palabra muerte”. Niña repelente. Muerte repelente. La niñez no puede ser experimentada ni por los vivos ni por los muertos porque los vivos no lo recuerdan y los muertos amanecen sin piel. La niñez sólo puede ser experimentada por los enfermos y los locos, decía. Como la vida y como la muerte y como el amor, tal vez. Así es el luto. Una larga soledad acompañada. La soledad del enamorado loco. Del pájaro carnívoro. De la cama que no chirría. Del niño que no sabe imaginar.

(De Sailor’s Grave, inédito)

David Leo García (Málaga, 1988) es estudiante de Filología Hispánica. A los 17 años obtuvo el Premio Hiperión con Urbi et orbi (2006), convirtiéndose en el premiado más joven de sus veintiuna convocatorias. Posteriormente ha publicado Dime qué (2011), Premio Cáceres Patrimonio de la Humanidad, editado por DVD Ediciones. Ha participado también en antologías como La inteligencia y el hacha (2010), de Luis Antonio de Villena, o Tenían veinte años y estaban locos (2011), de Luna Miguel, así como en eventos literarios (la “Semana Poética” del Dickinson College de Carlisle, Pensilvania) y festivales (Eutopía o Cosmopoética). Desde 2009 es codirector de la colección de poesía “Puerta del mar”, de la Diputación de Málaga. Sus libros han sido parcialmente traducidos al inglés, francés, portugués e italiano.

DÍGAME un color. El verde. Otro. El verde.

Una parte de la casa. El aire.

Una pregunta. La pregunta. Un escritor.

El misterio. ¿Qué asocia con un pájaro?

 

El misterio. ¿Y con un pájaro?

La infancia. ¿Y con el césped?

La infancia. Dígame un color.

No lo sé. Un país. Casi todos.

 

Una enfermedad. Todas salvo la mía.

A qué ha venido aquí. Las… ya sabe,

las… qué le voy a decir, ya sabe,

lo de siempre.

 

Un instrumento de cuerda. El pentagrama.

Una parte del cuerpo. Los pulmones.

Una parte de la casa. El deterioro.

¿Un motivo para vivir? Alguno, el deseo.

 

¿Una enfermedad? La enfermedad.

¿Una cita célebre? “Claro que sí”.

¿Un motivo? Para morir. ¿Un motivo

para morir? Ninguno,

tal vez. El deseo.

 

Laura rosal (Jerez de la Frontera, 1988)estudia Periodismo en Sevilla. Ha publicado sus poemas en varias antologías, como Tenían veinte añosy estaban locos o Almanaque Poético; así como en revistas literarias (Boronía, Los Noveles, etc.). Ha participado en diversos recitales y encuentros literarios, como el festival internacional de poesía Cosmopoética (Córdoba, 2010) o el I Encuentro Interestelar de Bloggers (Gijón, 2010). Es autora del poemario También mis ojos (Cangrejo Pistolero Ediciones, 2010). Junto a Luna Miguel traduce y prologa Una temporada en el infierno, de Arthur Rimbaud (en prensa). Fotógrafa oficial del ciclo poético Las Noches del Cangrejo y del Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla, cursó estudios de fotografía con la Agencia Cobertura Photo (Sevilla), galería en la que ha expuesto su trabajo. Ha trabajado como redactora y fotógrafa en diversos medios de prensa y colabora como ilustradora fotográfica editorial.

 

Vuelvo al origen.

Vuelvo

Como un animal herido.

Como un poeta

Con la mano en la garganta.

Vuelvo.

Estoy donde debo.

Y sin embargo, nada me pertenece.

No es mío este jardín.

No estas ventanas sin respuesta.

Y entonces, el vino no me salva

Y el origen es sólo

Un cerrar los ojos.

Mirar al vacío, desafiante.

Dejar caer la vida,

Rogarle que no duela.

 

Ernesto Castro (Madrid, 1990)estudia Filosofía en la UAM, trabaja como crítico literario en “Quimera”. Ha colaborado -entre otros medios- en “Revista de Occidente”, “Voz y Letra”, “Bajo Palabra”, “Mombaça”, “SalonKritik” y “Cuadernos del IVAM”. Interesado en economía, sociología, teoría política, estudios culturales y teoría de la imagen aplicados al cine, la poesía y el arte contemporáneo. Ha publicado el ensayo “Contra la postmodernidad” (Alpha Decay, 2011) y ha participado en los libros colectivos “Bizarro” (Delirio, 2010) y “Red-acciones” (Caslon, 2011). Escribe poesía, forma parte de la antología “Tenían veinte años y estaban locos” (La Bella Varsovia, 2011) y tiene un poemario inédito.

La dama de la lluvia

en lo más profundo del número hay un vacío perfectamente divisible

ante el cadáver el alma el experimento del poema

esas realidades que ya no son suyas

esas verdades que dejaron de serlo

una palabra a falta de algo mejor

confusa y realmente

salvadora

como

)el beso es una herencia sin que nadie oiga el suicidio(

El abismo asomándose

al borde del ser humano.

El soplo último de un dios todavía innato.

 

(Inédito)

Ruth Llana(Asturias, 1990) ha publicado textos poéticos en varios medios digitales, como el blog literario pajarosapuntodevolar.wordpress.com, o la antología virtual de poesía joven Tenían 20 años y estaban locos coordinada por Luna Miguel. Desde 2009 publica en su blog vertigoaniveldelmar.blogspot.com con el que participó como referente poético en el I Encuentro Interestelar de bloggers llevado a cabo en Gijón en noviembre de 2010. A la par escribe en el blog pensieri-involoradente.blogspot.com junto con la escritora argentina Mariel Manrique. En enero de 2011 ha colaborado como invitada en una de las lecturas poéticas organizadas por Delaonion, colectivo poético de poesía.

 

Una danza. Un atraparse, como los animales en el amor. Una criatura nacida de mi sangre.
Doliente. La virgen sonríe pequeña y su efigie se rompe, entre mi infancia, hacia abajo.

Me doy la vuelta y veo mis ojos derretirse en tu cuerpo, en esta soledad inmensa del descubrirse, de apretarse las palabras y no decir, por la fragilidad de las figuras en tu contorno.

Trazar lo inalcanzable con las manos tocando. Descubrir la voz de dios, disfrutar el enigma como se adentra en la inocencia, asimilando la sustancia de mi vida a toda esa materia mentirosa.

Dolerse en el grito del descoyuntamiento. Aquellas voces que duelen, que muerden las puntas de los dedos muriendo de la alegría que no tuvieron.

Darme la vuelta y mirar mi cuerpo ensangrentado y doliente, en otro verbo, en otro cuerpo. Dentro del cepo de la ceguera.
Acaricio mis manos en el baile, en el rito de abrir los ojos.

Me giro, me doy la vuelta. Escupo mi cuerpo en el espacio. En el gesto simple de buscarte con la dirección de mis miembros. Trazar el camino en ser mujer así. Sorda.

Romperme en todas direcciones en el reconocimiento de que existe un momento aquí. Y que eso era la verdad de toda tu vida, de toda la mano, de todo lo que no tenía

A modo de existencia.

 

Javier Gato (Sevilla, 1987) es estudiante de Filología Hispánica y alumno interno en el Departamento de Literatura Española de la Universidad de Sevilla, dentro del grupo de investigación Poesía Andaluza del Siglo de Oro (PASO). Poeta y performer muy vinculado al movimiento de poesía escénica “La Revuelta Sureña” y al ciclo poético “Las noches del Cangrejo” en Sevilla, escribe regularmente desde 2005 en su blog ”El diario de un gato nocturno” (actualmente, ”De taedium mundi”), por el cual se dio a conocer a la edad de dieciocho años gracias a los relatos y artículos de opinión que en él publicaba. Es desde hace dos años el presentador de PERFOPOESIA, Festival Internacional de Poesía de Sevilla, y ha sido antologado en Las noches del Cangrejo (Cangrejo Pistolero), Voces del extremo. Poesía y magia (Fundación Juan Ramón Jiménez), Cangrejos al sol (Cangrejo Pistolero/Ayuntamiento de Sevilla), Verde.3 (Fundación Juan Ramón Jiménez) y Puta poesía (Luces de Gálibo). Asimismo, ha colaborado con revistas como Poe+ y Cinosargo. Escribe regularmente artículos de crítica literaria en el periódico digital Sevilla Actualidad. Su primer libro es Diario de un gato nocturno (Sevilla, Cangrejo Pistolero Ediciones, 2009).

 

 

HALPHAS

Llueven las lanzas de los escorpiones

sobre Puerto Hurraco.

Y el alba es un ala sucia de golondrina.

La luz robada a la mirada de los muertos.

La vida aúlla fuera de las venas

como el perro ahorcado en medio del bosque

al escapar por las alcantarillas.

De las bocas se escapan ángeles que

Se hunden en mortajas de sombra y cieno.

El nombre inexistente de las madres

que abrazan la rigidez de sus hijos.

Llueve una plaga de langostas rojas

sobre Puerto Hurraco.

Y se deshace el día en golondrinas, sucias.

 

Sara R. Gallardo(Ponferrada, 1989)está finalizando sus estudios de Periodismo con una beca Erasmus en Potsdam (Alemania), aunque ha pasado los últimos años de su vida en Valladolid. Allí formó parte del colectivo literario COLMO, que organiza el festival anual de la palabra Versátil.es, ahora rebautizado como PoeXXI@. Ha publicado un libro (Epidermia, El Gaviero Ediciones, 2011) y tiene un blog (http://retalesdetormenta.blogspot.com). Forma parte de la antología Tenían veinte años y estaban locos (La Bella Varsovia, 2011), bajo la coordinación de Luna Miguel.

 

Filme

Nostalgia es el título de una película muy cursi. Una película que no llega al clímax. Una película que se acaba en la penúltima escena. Nostalgia empieza con la descripción de un cuerpo y de una habitación. Una lista de efectos y cardenales. Una maleta donde entran todos los relojes. Un cuerpo que deplora otros cuerpos.

Nostalgia transcurre en un séptimo. Desde la ventana de la habitación se ve la noche, se ven las lunas menguantes, se ven las luces del aeropuerto. Se ve el botón de pause.

Nostalgia comienza un día en el que el pasado gasifica la memoria. Y el presente se resume en un beso. Y en otro. Y en un abismo lleno de labios percutidos y espaldas cruzadas de arañazos. Todo el cuerpo es un lugar besado. Cada lunar es un terreno virgen sin besos. Y así, con cada imperfección, con cada mancha de la piel. Sin recuerdos. Sin peso.

Nada sabe igual después de la nostalgia. Ni siquiera en la secuencia de la ventana y el cigarrillo y el libro abierto por la página 219. Después de los melocotones en almíbar y el humo de la hierba. Nada es tan denso y tan dulce como la nostalgia en las manchas resecas del colchón.

Nostalgia es una cinta de 16 mm. Y ya solo es un fotograma que arde en una cámara de fotos. Nostalgia es la imagen de un hombre que le devora los pies a una mujer y que eyacula alas.

►/‖

(De Epidermia, 2012)

 

Alberto Guirao (Madrid, 1989)es licenciado en Periodismo, poeta y narrador. Ha estudiado en universidades de Madrid, Roma y Sevilla. Es autor de Ascensores (2010, Premio Marcos R. Pavón concedido por el Centro de Poesía José Hierro) y ha colaborado en recitales de poesía y otros eventos culturales durante los últimos años. Su obra ha aparecido parcialmente en las revistas de creación literaria Cuadernos del matemático y Generación espontánea, y en la antología Tenían veinte años y estaban locos (La Bella Varsovia, 2011).

 

Prólogo de la guillotina

 

De eso hablábamos, atiende, de cobijar, atiende,

la vela —acromadas las manos— con las yemas

y verme notándome el vientre (fruncido vientre).

La guillotina, ¿qué es? La baraja, la muerte.

La guillotina son tres segundos y un movimiento artístico

que se disuelve en el chasquido. Quise haber besado:

morder, vapulear, escupir a la ecléctica boca. Aquí

los sonidos maduran existencias hacia los álamos

y allá se ha desecho tu frente esparcida de sangre.

¡Que mierda! ¡Da asco! ¡Que grave!

¿Cómo se grita con la tinta? Se marcha sin más

y esta fábula o fisonomía lo entierra todo.

Se rezagan los huecos de los cuerpos en el intervalo

donde la pétrea alquimia ha fabricado un frío propicio a la hendidura:

la escisión, la sutura bubónica donde se ha labrado mi cara

no son sino las manos y las bocas halladas en oasis.

¿Adónde regresarán mis recuerdos si se desliza el atrezo

con el que tatuaba el lúgubre paisaje? Este perenne lamento

destapó un misterio irresoluble por el que no me atrevo a afirmar nada

de lo que habito. Mórbido

el aferro a lo simple (ojalá

todo sea más sencillo sin cabeza).

 

Pocas veces he tenido en cuenta mi barbilla

Porque pocas veces ha hibernado tanto como ahora.

 

(De Ascensores, 2010)

 

Marina Ramón-Borja(Roquetas de Mar, Almería. 1989) Bailarina de Danza Española y Flamenco. Estudia Bellas Artes en Sevilla. Como poeta ha participado en varios recitales y en el III Festival Internacional de Poesía de Sevilla 2010. Ha publicado en la antología poética Cangrejos al Sol (Cangrejo Pistolero Ediciones, 2010). Es autora del cuaderno No Suena (Banderines del Zaguán, 2011).

Regreso con sangre entre las piernas

Sangre que Golpea

Sangre que gotea

Sangre que chorrea

Sangre derramada

Regreso con miedo

Con vergüenza

Sedo mi vientre

El dolor duerme

Aquí

Me abro de piernas

y lloro la putrefacción

Me lleno las manos de muerte

y baño el poema en alaridos coagulados

Pronuncio el silencio

Y me humilla la feminidad

 

Unai Velasco Quintela (Barcelona, 1986)es poeta, crítico y traductor. Ha publicado recientemente el poemario En este lugar (Papel de fumar, 2012) y termina su nuevo poemario El silencio de las bestias. Ha colaborado en medios como Quimera, Revista de letras o Hermano Cerdo y lleva el blog de crítica de poesía ifakedrogerrabbit.blogspot.com

 

 

INTROITO (Twister, J. de Bont, 1996)

Lo que se lleva esa casa de ahí por delante es un viento muy fuerte.

Por eso queríamos crecer a salvo buscar

un lugar mejor nos llamaban los cazatornados

era la mayor serie de tormentas en doce años mejor

permanecer juntos vivíamos

para esto nos decíamos

que vivíamos para esto comiendo hamburguesas en casa

de la tía Meg y todo el rato pensando en el área de succión

cuál

pensábamos y no sabíamos hacia dónde crecer qué viento

volteaba los postes sin desperdigarlos no teníamos

ni idea teníamos a Dorothy I y a

Dorothy II y a cuatro Dorothys más y las hamburguesas sabían

tan bien y el cielo se estaba poniendo verdaderamente verde

por donde crecía crecíamos juntos en la canción o el

torbellino buscar el eje cuál comer la carne

de Oklahoma besar la mejilla de la tía Meg siempre

siempre siempre juntos Rabbit Joey Heinze y

Dusty y Joe y Bill también hacia el centro hacia el eje de succión

cuál

crecer como un perro que corretea junto al porche

y no se aleja demasiado era

la mayor tormenta de los últimos doce años y nos parecíamos

tanto a las mazorcas ni te imaginas uno y luego otro y otro como

postes de pino en hilera poderosa

al viento

al viento distinto que nos reúne

que no nos tumba y nos mantiene aquí porque

gira sobre sí mismo.

Hacia ese lugar crecíamos.

(De El silencio de las bestias, inédito)